lunes, agosto 29, 2005

Sobre los cuentos de hadas

Respecto del tema que analizábamos en "Cuando Neo Salió Tras la Liebre de Marzo", les recomiendo leer el artículo ÉRASE UNA VEZ: LOS CUENTOS DE HADAS EN EL CINE escrito por José Antonio López, que aparece en Pasadizo.com
Es inetersante la relación que establece, aunque se queda en lo meramente formal de la estructura cinematográfica y no apunta a un estudio simbólico más concienzudo, quizás porque le faltó el espacio o porque no se atrevió.

martes, agosto 23, 2005

CUANDO NEO SALIÓ TRAS LA LIEBRE DE MARZO


“Antonius Block: Faith is a torment. It is like loving someone who is
out there in the darkness but never appears, no matter how loudly
you call”. (The Seventh Seal, 1957)

“Morpheus: I imagine that right now, you're feeling a bit like Alice.
Hmm? Tumbling down the rabbit hole?” (Matrix, 1999)

Cierto es que la ciencia ficción en el cine atrae a un público masivo, por el interés que existe por ver mundos futuristas y maravillas tecnológicas. Sin embargo, esta conclusión es muy limitada y tiende a menospreciar esta subvalorada rama del género fantástico.

Entonces, qué es lo atractivo de la ciencia ficción. Creo que es algo va más allá de su visión del mundo, adentrándose simbólicamente en temas inherentes a la existencia humana, a su relación con lo divino y a los arquetipos de la creación.

En este sentido, tendría una conexión con los mitos y leyendas antiguos, así como con los posteriores cuentos infantiles, cuya intención era netamente formativa.

Un ejemplo de ello, lo puede representar la película Matrix de 1999, que despierta gran interés entre los fanáticos, y Alicia en el País de las Maravillas, cuento infantil más elaborado, pero que calza muy bien con nuestros fines.

Los fanáticos de la trilogía Matrix de los hermanos Wachowsky, ya se han partido la cabeza para enumerar las decenas de ocasiones en las que se hace referencia a Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll.

No obstante, establecer una relación entre Matrix y Alicia en el País de las Maravillas, no es algo antojadizo y va más allá que simplemente enumerar las frases enunciadas por los protagonistas de la película de los hermanos Wachowsky, se trata de sostener una conexión narrativa entre el cuento tradicional y las modernas estructuras del lenguaje cinematográfico.

En el fondo es decir: la misma historia, contada de otra manera.

Puede ser reiterativo señalar que la relación entre el cine y Alicia tiene sus años, vale recordar la versión de Disney como la más obvia y la versión de Woody Allen. Esta última no sólo por el nombre sino que también por la estructura de la narrativa (y por sus símbolos).

Es que la historia de Carroll suele ser mal vista por su calificativo de infantil, pero es un cuento concienzudo, con una gran visión del mundo y la realidad en sí, y con una estructura narrativa que va a ser arquetipo para muchas obras cinematográficas.

De qué va la cosa: de una niña que vive en monotonía y que ante un hecho sorprendente, descubre otro mundo que contradice las reglas de lo que es normal, ante lo cual encuentra una nueva manera de ver la realidad. Al final vemos a Alicia corriendo en busca de su hermana para contarle lo sucedido, quedándonos una vaga sensación de duda respecto de que si lo leído fue sueño o realidad.

Lo mismo sucede con Neo, vive en una ciudad aburrida sin aspiración alguna, hasta que un personaje mítico llamado Morpheus lo sumerge en un mundo donde se contradice la lógica racional. Al finalizar la historia vemos que Neo quiere contar su historia a todos sus hermanos y también se repite esa impresión de que lo visto pertenece a la realidad onírica.

Podríamos decir entonces, que ambas historias buscan re-encantarnos con nuestra realidad, que miremos con optimismo nuestra vida.

Pero el discurso de Alicia va más allá, en el fondo se trata de una crítica a nuestra concepción de realidad, recordemos que el autor de esta historia era un matemático, cuya obra se centra en estudios sobre cálculo. No en vano, esta es la novela más citada en los libros de física y matemática.

De esto ya se daría cuenta el propio grupo Yes, al mencionar de cierta manera al conejo blanco en su canción We Have Heaven (“Tell the moon-dog, don't tell the March-Hare”). Pues el conejo blanco se relaciona con la mítica liebre de marzo.

“La Liebre de Marzo es un antiguo símbolo céltico de fertilidad y de la generosidad que se volvió loco (es un antepasado del conejo de Pascua). También se refiere a que las liebres se excitan en Marzo, dado que es su temporada de celo. La frase 'The March Hare ... as this is May, it won't be raving mad - at least not so mad as it was in March' (La liebre de Marzo, como estamos en Mayo, no se volverá delirantemente loco, al menos no tan loco como lo sería en Marzo), viene de Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll”
[1].

Cuando Alicia desciende por el hoyo, observa en cierto momento que las manos son las que ascienden y que ella se ha quedado suspendida en el aire; Carroll se acerca a la teoría de la relatividad de Einstein: la relación entre movimiento y observador.

En Matrix se menciona al conejo blanco y se llama a Neo a que lo siga; además, al entrar (salir dirán algunos) de la matriz se ve una especie de túnel que nos recuerda a las mencionadas líneas del libro de Carroll. Por tanto, se nos trata de avisar que nuestra percepción de la realidad no es completa que falta algo más, y que veremos más adelante en la historia, que nos dará un giro de 180 grados a lo que entendemos por lógico e ilógico.

Otro detalle, Neo atraviesa un espejo al igual que Alicia, pero él hace parte el reflejo de si mismo, se transforma en la imagen, de tal forma que imagen y realidad asumen una conexión única.

Las máquinas de Matrix responden a la lógica más simple, la de la supervivencia. Aunque para lograr este propósito utilizan reglas ilógicas, como es la de crear un mundo ficticio, donde las reglas de Newton pueden ser transgredidas. Así como en Alicia, donde las cosas vuelan en vez de caer.

La ciudad en la película siempre transcurre en la misma época, como el té de los locos que siempre es a las cinco en punto.

El mismo Morpheus es un fantasma que se desvanece en la red, como el sonriente y enigmático Gato de Ceshire.

Al finalizar el cuento infantil, Alicia huye de los soldados de la Reina de Corazones, al igual que Neo huye de los agentes de la reina de las máquinas, que es la matriz.

Podríamos seguir, pero con estos ejemplos basta.

Esto hace interesante la primera parte de la trilogía
[2]. Nos hace pensar. Pero, ¿pensar en qué?

En dudar de nuestra fe, en meditar nuestra concepción de la relación trascendente con la realidad
[3]. Carroll como matemático nos dijo que el mundo se regula por ciertas normas que pertenecen al mundo de la lógica y todo lo que no lo hace, pertenece a un mundo subterráneo gobernado por la subjetividad. El mundo de las maravillas, deja de ser maravilloso y se acerca más al mundo del hades, algo así como un infierno para los matemáticos.

En Matrix sucede algo similar, pero se da un paso más arriesgado y trasgresor. Se nos dice que las máquinas –que operan con la lógica-, dejaron de ser tan racionales y de cierta manera se han vuelto locas. Inventando una realidad que ya no se rige por las leyes de Newton, sino que por las que inventó la matriz.

Ojo, que después se nos dirá que todo este alboroto lo ha hecho un denominado Arquitecto, de género masculino, en contraposición a la Pitonisa, que sería el principio femenino.

Y qué pasa con Neo, es obvio que es el Mesías, pero él no predica el amor sino ganar a quienes han sometido a la humanidad. En este sentido se acerca más a la visión del elegido que esperan los judíos y no del que hablan los católicos.

El trasfondo es una crítica la fe cristiana. Por eso la relación con el texto de El Séptimo Sello de Bergman que aparece más arriba.

De esta manera, hemos visto un ejemplo de cómo la estructura elemental de los cuentos tradicionales se sigue repitiendo en los filmes actuales con el fin de renovar y reinterpretar los arquetipos míticos. Lo mismo puede suceder con otras historias y otros géneros, no sólo la ciencia ficción
[4].

Es esta manera de utilizar símbolos e imaginería la que hace tan atractivo al género, pero hemos de ser sinceros, sólo algunos aventajados directores lo saben. Por un ejemplo que encontramos como éste, hay varios más que tienen cero profundidad y visión de mundo. Lamentablemente, priman más la leyes del libre mercado.

“Cypher: It means buckle your seatbelt, Dorothy, 'cause Kansas is
going bye-bye.” (Matrix, 1999)

“Cheshire Cat: If I were looking for a white rabbit, I'd ask the Mad
Hatter.
Alice: The Mad Hatter? Oh, no no no...
Cheshire Cat: Or, you could ask the March Hare, in that direction.
Alice: Oh, thank you. I think I'll see him...
Cheshire Cat: Of course, he's mad, too.
Alice: But I don't want to go among mad people.
Cheshire Cat: Oh, you can't help that. Most everyone's mad here…
You may have noticed that I'm not all there myself”.
(Alice in Wonderland, 1951)


[1] www.ferhiga.com
[2] Interesante, no de buena calidad
[3] En estos momentos me refiero a la tradición católica, con la que me eduqué.
[4] En otra ocasión hablaremos de El Proyecto de la Bruja de Blair y La Caperucita Roja.

martes, agosto 16, 2005

LA DESTRUCCIÓN DE LA REALIDAD


“Tillotson: Beautiful thing, the destruction of words”.
George Orwell’s Nineteen Eighty-Four (1984)

En Héroe de Zhang Yimou nos encontrábamos con la importancia de la comunicación para la construcción de nuestras realidades. En este caso, un fotograma vale más que mil palabras.

“Para Luhmann, los medios proveen el imaginario de la realidad. Pero no necesariamente la realidad de los medios expresa lo que se entiende por ‘lo real’, esto es, por lo que verdaderamente ocurre. Desde el punto de vista de quien observa, que es la actitud distante que adoptada por el pensador alemán, el sistema de medios opera, como el resto de los sistemas, en clave autorreferente; se autoalimenta con lo que son los valores específicos de su función. Los medios constituyen un sistema cerrado y no están llamados a hacer justicia –eso le correspondería al sistema judicial-, o a ofrecer valores estéticos –eso pertenece al sistema del arte- o a contar la verdad –podría interesar al sistema religioso-, o servir a determinados principios –estaríamos hablando del sistema político-. Su función en simplificar la complejidad a términos que sean inteligibles para el sistema social en su conjunto y que garanticen su equilibrio y supervivencia. La falsedad, el engaño, la simulación pueden formar parte de la realidad de los medios...”
[1].

En 1934, el Führer encargó a Leni Riefenstahl la realización del documental “El Triunfo de la Voluntad”, donde se exhibía la supremacía del nacional-socialismo. Era una obra de propaganda, pero de una estética que hasta hoy se trata de imitar. Además, guste o no, tenía un contenido que supera con creces a los actuales pastiches que saca continuamente Hollywood. Podemos estar contra la apología nazi, pero al menos existía un mensaje, no como ocurre con el cine actual que suele ser imagen y parafernalia sin sentido.

Interesante es observar que esta película se inicia con Hitler llegando desde los cielos para encontrarse con sus seguidores. El enviado de Dios se digna a descender a la tierra.

“On September 5, 1934, 20 years after the outbreak of the World War, 16 years after Germany's Passion, 19 months after the beginning of the German Rebirth, Adolf Hitler again flew to Nuremberg to review the assembly of his faithful followers”.
Triumph des Willens (1935).

El mismo año que Hitchcock aterrorizaba al público estadounidense con su Psicosis. Michael Powell encendía la rabia de los censuradores con su “Fotógrafo del Pánico”. Una obra que trata sobre el cine y cómo este influye en la psique de las personas, cómo transforma su realidad, cómo una imagen es capaz de destruir el mundo y de volver a construirlo.

Mientras Hitchcock filma en blanco y negro para que el público no se espantara con la sangre, Powell no rehuye de tratar temas como la masturbación, el voyeurismo, la prostitución y la pornografía.

En este sentido, se adelantó a su época al señalar la razón por la cual Internet ha tenido un poderoso desarrollo en los últimos 10 años.

“Mr. Peters: Got a question for you. Which magazine sells the most copies?
Mark Lewis: Those with girls on the front covers and no front covers on the girls”.
Peeping Tom (1960)


Vale la pena entonces, volver a revisar estas películas y verificar cómo en ellas se trata el tema de la comunicación a través de los medios de masa, y concluir con ellas que nuestra realidad continuamente se está modificando, ya no es concreta no estable. Que todo depende con el ojo que se mire, o la cámara con que se filme.





[1] http://www.infoamerica.org/teoria/luhmann2.htm

martes, agosto 09, 2005

LA TRILOGÍA DE LOS ZOMBIES DE GEORGE A. ROMERO (3)

UNA ACLARACIÓN
Escribí este comentario sobre la trilogía de los muertos (hoy ya es una tetralogía) de George A. Romero para el sitio web www.buenosdatos.cl que es de un amigo. Cómo notarán jamás escribí un comentario sobre Day of Dead, debido principalmente a la decidia que me provoca escribir sobre una película que no me gustó. La verdad es que las dos primeras partes me sorprendieron gratamente porque no sólo eran trasgresoras semánticamente sino también en su estilo y narrativa. Sin embargo, la tercera parte (y que me perdonen los fans acérrimos de Romero) no llega al nivel de sus antecesoras, tal vez hay un par de símbolos que quedan más explícitos...
Espero que la cuarta parte (Land of Dead) aún no estrenada en Chile sea mucho mejor.
Por eso, perdónenme la pequeña mentira ("continuará...") porque realmete no sé si llegue a terminar mi análisis sobre esta trilogía.

LA TRILOGÍA DE LOS ZOMBIES DE GEORGE A. ROMERO (2)

Segunda Parte:
LA VACUIDAD DE UNA VIDA DE MUERTOS

¿Merece el Amanecer de los Muertos ser reinventada cuando es una película tan completa y aguda, que por sí sola se entiende y explica? Quizás sí, pero si se quiere seguir el discurso ya iniciado por Romero en 1968, entonces vale decir que basta con ver la original para encontrarse con un discurso que hasta el día de hoy sigue siendo nuevo y certero en su crítica a la sociedad consumista hija del neo capitalismo.

Realizada en 1978, debido a las presiones de miles de fanáticos que le exigían a Romero proseguir su obra, The Dawn Of The Dead (El Amanecer de los Muertos, más conocida como Zombie) nació al alero de la influencia que el maestro Dario Argento tuvo sobre George A.

Desde el primer fotograma nos impacta por la crudeza de su discurso: una bella mujer se despierta en medio de la pesadilla, de la desesperanza y de la consternación que ha producido en el mundo, el hecho de que los muertos se levanten de sus tumbas.

Esta es la síntesis de la magia del cine, con sólo un fotograma nos insertamos de lleno en medio de la pesadilla y del horror, en un mundo devastado por una plaga sin explicación aparente, sólo la deducción de unos supuestos pensadores que se ven sobrepasados por los acontecimientos. El mayor símbolo de nuestra modernidad -la televisión- por asalto se ve destruida por la invasión de nuestros seres amados quienes han regresado de la tumba.

Romero desde el primer esbozo de la historia nos llena el cerebro con su discurso anti modernismo, nos destruye nuestros dogmas e ídolos, nos muestra que los verdaderos zombies somos los ciudadanos de la sociedad consumista y los muertos vivos no son más que el reflejo de lo que sucede en nuestro propio espíritu.

La imaginería del centro comercial -una brillantez del director, por cierto- apunta directamente a la cultura neo capitalista y, con lo enrevesado de sus tiendas y corredores, se asemeja a las complejidades del cerebro humano, que en la película de Romero, quedan disueltas en el simple rito de comprar y consumir.

La no existencia de una explicación racional sobre el fenómeno que está destruyendo a la tierra, no es más que un recurso estilístico del director para que nuestra preocupación se centre en el vacuo destino de los no muertos, quienes son guiados por los instintos más básicos. Pero el humor negro y la ironía se muestran en los humanos “vivos” de la historia, quienes en toda la película se dedican a satisfacer sus necesidades más básicas, como son comer, beber y disfrutar de las comodidades del mall.

Quizás dentro de la imaginería romeriana, el elemento menos destacado por los diversos seguidores del arte fílmico es el más importante y decidor de todos: el helicóptero; que representa la posibilidad de escape al horror y la barbarie, es la barcaza que nos transporta fuera del hades, pero llevada a la dinámica y dialéctica del siglo veinte.

Es el helicóptero el que eleva a nuestros protagonistas a una especie de estado superior que permite alejarse del infierno en la tierra. Por lo mismo, aparece en los momentos claves del filme: al principio cuando nuestros héroes creen tener los atributos necesarios para huir y, no obstante, se ven obligados a descender a esta verdadera cárcel que es el centro comercial -más bien una suerte de purgatorio-; y al final de la historia cuando los únicos dignos de ser salvados vuelven a elevarse a los cielos para alcanzar la gloria.

Son estos pequeños detalles los que hacen de esta obra una magnífica pieza de arte y de horror, aunque carezca de la pomposidad y los efectos de las “grandes películas de Hollywood”.

Una vez conocidas y revisitadas estas claves, vale volver a preguntarse ¿Merece el Amanecer de los Muertos ser reinventada cuando es una película tan completa y aguda, que por sí sola se entiende y explica? La respuesta obviamente es un no rotundo. Sin embargo, la versión 2004 del “Amanecer de los Muertos”, huye del simple revival de una franquicia exitosa y explora aquellos aspectos que hacen del cine un arte: se utilizan aspectos y la esencia de la obra original, pero a través de la mirada de la sociedad post moderna del siglo XXI.

Una vez asumida la crisis existencial producto de la vacuidad del consumismo desenfrenado, uno debe comenzar un análisis mucho más trascendental de la existencia humana. Si la sociedad observó con horror la caída de las grandes ideologías, experimentó el sinsabor de una vida sin mayor sentido que el “salvar el día a día”, ahora es la ocasión de preguntarse sobre la razón última de nuestra presencia en la tierra.

Haciendo un pequeño símil con la evolución de la música popular -que a juicio personal va en paralelo con las preocupaciones de nuestra sociedad-, después de la lucha anti sistémica del punk -cuya filosofía nutre al “Amanecer de los Muertos” original- y del glam ochenteno donde los único que importaba era pasarla bien; tocaba el turno del grunge, que representa la muerte de todo anhelo y esperanza juvenil. Pero en el siglo veintiuno es el turno del gótico y todas las corrientes que buscan una intervención directa de lo mágico y, esencialmente, lo divino en el mundo terrenal.

Con “Dawn Of The Dead” versión 2004, observamos cómo estos ideales se plasman en el celuloide. Es una película que nos habla una y otra vez de la relación trascendental del ser humano con su entorno.

Basta mirar con detalle a cada uno de los personajes para observar en ellos un pequeño pecadillo que los condena y que anuncia con prontitud el oscuro fin que les depara: una enfermera que vive sin la aprobación de Dios con un hombre, un voyeurista; un ex bandido de color que preña a una mujer de otra raza; un policía con ataques constantes de violencia; una adúltera; un pervertido; un homosexual que trabaja en la Iglesia; una lesbiana camionera; un hombre que se vale de su labia para engatusar a los demás.

Esta nueva visión de los hechos aparece ante nuestros ojos al escuchar las sabias palabras del último predicador que aparece en la televisión. Ahora el aparato televisivo se utiliza de manera más soslayada y más visceral.

El centro comercial ya no es un símbolo de los recovecos de la mente humana, sino que asemeja los laberintos del infierno más post modernista que ha mostrado el cine hasta el momento -sólo comparable a las calles de la ciudad de “Black Hawk Down”, de la cual se nutre esta película
[1].

En este sentido otra vez aparece la imagen del helicóptero, al principio para insertarnos de lleno en el horror del Apocalipsis, y en la mitad de la película como aviso de que nuestros protagonistas no pueden acceder a la libertad de un nivel de trascendencia más elevado.

Por lo mismo, impacta mucho el término de la historia -en los créditos finales- donde se nos deja en claro que nuestros protagonistas no pueden huir del horror la supuesta salida a través del mar -que está al mismo nivel de la tierra- sólo conduce a un nuevo pasaje o isla de este infierno.

En este punto, cabe salirse un poco del análisis anterior para comentar uno de los prólogos más impactantes de los últimos años, donde el director se arriesga en mostrarnos desde una perspectiva más visceral el horror del fin del mundo y nos adentra, primero desde la perspectiva aérea del helicóptero y luego desde el punto de vista de la protagonista que va en el automóvil, de golpe en el horror que significaría que un día los muertos se levantarán sobre la tierra. Sin mencionar los tiempos muertos de la primera parte del prologo que recrean un ritmo y manejo de la acción notable por parte del novel director.

Desde el primer fotograma y hasta el último pantallazo de imagen, esta versión remozada del “Amanecer de los Muertos” es fiel a su discurso de mostrar el averno que invadiría la tierra una vez que no haya más espacio en el infierno. A fin de cuentas aquella sería sólo una extensión de éste, por lo que quienes se queden en sus casas, serían los nuevos condenados de este Apocalipsis.

Tal como señala Johnny Cash en los créditos iniciales: la Muerte vestida con los ropajes de un Zombie, elegiría quien debe quedar libre y quien debe ser castigado.

Este discurso se plasma inmediatamente en nuestra sociedad post moderna donde vemos que nuestros pecados son aceptados y perdonados fácilmente, sin mediar sanción alguna. Así como los personajes de esta película aceptan los defectos de los otros con la justificación de tener que mantener unas buenas relaciones con sus vecinos para poder sobrevivir.

Aunque nos parezca crudo y casi inverosímil, se nos está diciendo que debemos cuidarnos de no caer en los errores de la sociedad neo capitalista, porque lo queramos o no hay una existencia superior que un día de estos va a venir a juzgar a los buenos y a los malos.

Es decir, todo acto humano trasciende más allá de que nuestra limitada visión no nos permita ver más allá de lo evidente. Una temática muy marcada en la visión gótica: la relación entre lo humano y lo divino es más cercana de lo que uno cree.

Obviamente, no podía quedar fuera el amor trágico, que es ya un elemento clásico en las historias con un fuerte contenido deifico. Este se ve en la historia de la enfermera-promiscua y el hombre-verborreico; entre la joven-siempre-dependiente de-un-otro y el chico-voyeurista; y entre el ex -delincuente-de-color y la mujer-aria-comunista-embarazada.

No obstante a sus méritos figurativos, hay que ser honesto en que esta obra adolece de muchas precisiones y que está muy por debajo de lo que consideraríamos una obra perfecta.

Quizás lo más destacable, cinematográficamente hablando, es la capacidad del director para montar la historia, donde destaca el impecable uso del sonido, la utilización de la cámara al hombro y el preciso enlace del ritmo con la música incidental.

Además del ya mencionado ritmo trepidante del prólogo que se repite en la última parte de la historia y en el epílogo de los créditos finales.

De esta manera, hemos verificado las dos versiones de una misma historia, dos disímiles fotografías de nuestra sociedad en dos momentos muy distintos de su evolución o involución. ¿Merece el Amanecer de los Muertos ser reinventada cuando es una película tan completa y aguda, que por sí sola se entiende y explica? La respuesta ahora le pertenece a usted.

Continuará...

[1] Acápite especial merecen todas las referencias fílmicas de esta película, entre las que podemos mencionar: “The Shining”, “Psicosis”, “Black Hawk Down”, “Aliens”, “28 Days Later”, entre otras. Muchas de ellas se refieren al tema de la crisis del individuo utilizando la imaginería del hades.

LA TRILOGÍA DE LOS ZOMBIES DE GEORGE A. ROMERO (1)

Primera Parte:
EL ENCIERRO DE LOS MUERTOS VIVOS

Con casi cuarenta años de existencia, la obra del director George A. Romero podría ser considerada de muy baja calidad, sino fuera por sus tres obras más conocidas y esenciales; la trilogía de los muertos vivos.

Cualquier comentario que se precie, debe iniciar su análisis por Night Of The Dead (La Noche de los Muertos Vivos) que está incluida en todo ranking de las mejores películas de la historia del cine.

Realizada en 1968 con muy poco presupuesto, este filme marcará pautas para cualquier obra de terror que se haga con posterioridad. No sólo influirá para la creación de una cantidad ilimitada de películas con la palabra Dead en su título -la mayoría de ellas de dudosa calidad, aunque los acérrimos seguidores del cine fantástico digan lo contrario-, sino que será la primera tésis de lo que después será un lugar común en el género: el encierro.

No sólo de buenos ángulos vive el cine, esta cinta los tiene en abundancia. Se nota que es una obra prima, el director se atreve a romper esquemas, a llevarnos por senderos nuevos y a probar con ideas antes prohibidas. De ahí que haya trascendido tanto y que los críticos no dudaran en considerarla una obra maestra. Incluso se llegan a perdonar el uso de una fotografía en blanco y negro bastante descuidada, y la utilización de una música que nos esté en perfecta sincronía con la imagen.

Los créditos nos muestran el recorrido de un automóvil por un camino sinuoso y enrevesado, instándonos a recordar las rutas que los héroes clásicos debieron seguir antes de llegar al Olimpo.

La cinta empieza con el clásico esquema de Alicia en el País de las Maravillas, salvo que el conejo blanco es intercambiado por un cadáver que camina y que se alimenta de los vivos. Tal como en la obra de Lewis Carroll, nuestra protagonista se internará en un mundo “maravilloso” que al final de cuentas nos permitira ver nuestra realidad con otros ojos.

Llamémosle la Teoría de Alicia, es un recurso muy utilizado por el cine fantástico, sólo cabe mencionar la súper-inflada Matriz o la intimista El Silencio de los Corderos. En ambas existe un personaje sorprendente -casi extraño, dentro de la categoría freudiana- que nos conduce a otro lugar -el que Neo se meta a un espejo es sacado de Alicia a través del Espejo- el que es totalmente distinto y que nos abre los ojos -Alicia tras salir del País de las Maravillas está feliz de volver a casa y aprecia todo lo que antes le repelía, así como Clarece Sterlin al final se regocija con aquellos que consideraba inferiores-.

Así en la Noche…, nuestra Bárbara, que manifiestamente declaraba que su vida era inocua y vacía, que el visitar a su padre otrora fallecido es una verdadera lata -espeluznante visión del quiebre generacional entre padres e hijos que se produjo en esa década-, y que sólo pelea con su hermano; es conducida por un tipo blanco y elegante, pero que está bien muerto, a un mundo de horror y fantasía.

Detengámonos un momento aquí, cabe cuestionarse si el País de las Maravillas era tan tierno y hermoso como lo pintó Walt Disney, especialmente si Alicia casi muere asesinada y se pasa casi todo el tiempo asustada y llorando. Quizás por lo mismo, el cine de horror ha adoptado tan bien este esquema dramático.

De igual manera, Bárbara no entra en una realidad ensoñada, sino en una pesadilla de la que lamentablemente nunca escapa. En este sentido, es el autor el que sigue el camino de Alicia y es quien logra regresar a casa con la certeza de que nuestra realidad es mucho mejor.

Tras la primera parte de la película, entramos de lleno al leit motiv del filme: el encierro. Cuestión que mediante una serie de alegorías se le compara con lo que es el Infierno. En este sentido, nos recuerda mucho a los escritores existencialistas de mediados del siglo pasado, que veían en el otro la causa de todos nuestros males. ¿No fue Hobbes quien escribió que el hombre era un lobo para el hombre?

Pero antes de llegar a este punto, Romero nos muestra una serie de clases o tipos de encierro, que se asemejan mucho a lo descrito por Dante Alighieri en la Divina Comedia y sus siete círculos infernales.

El primer círculo está compuesto por la vida monótona de estos dos hijos -Bárbara y John- que obligados por su madre deben cumplir el ritual de visitar a un padre que ya no recuerdan.

Tras la irrupción de lo extraño en la vida de Bárbara, ella debe encerrarse en una casa. La reclusión ahora no sólo es espiritual, sino también física.

Nuestra heroína al perder la lucidez, entra de lleno a otro tipo de aislamiento: el mental. Bárbara pierde su cordura, símbolo de que hemos entrado a un nuevo círculo del infierno.

Cooper, su mujer y su hija, están enclaustrados en un sótano. Sólo tiene una puerta para ingresar en esta habitación subterránea. Se le nota a simple vista y por sus actitudes y decisiones que está experimento un cuarto tipo de encierro, distinto a los demás.

La televisión nos muestra qué ocurre en todo el mundo, lo que creíamos que era una situación aislada de un grupo de personas agarra otro derrotero muy distinto: aunque nuestros héroes escapen de la casa, siempre seguirán confinados a la pesadilla de los muertos vivos que comen carne humana.

La tragedia de los muertos vivos, desde un punto de vista occidental influido por una tradición judeo-cristiana, radica en que las promesas de una resurrección no son cumplidas. En cambio, los zombies regresan a la vida presos de su corporalidad y de su instinto más básico: el de la supervivencia, el de tener que alimentarse, peor todavía deben alimentarse de carne humana si quieren seguir “viviendo”. No en vano, con posterioridad se dirá: cuando el infierno está lleno, los muertos caminarán sobre la tierra.

Por último, el discurso romeriano se mostrará de manera totalmente explícita en la última parte de la película, cuando los héroes dejen sus máscaras y exhiban al lobo que llevan dentro. No sólo se trata de que Cooper trata de arruinar a Ben, sino que éste en venganza le quita la vida: se trata de la supervivencia del más fuerte.

Esto condimentado con una sarcástica mirada del racismo que existe en la tierra, pues los policías que están erradicando los zombies de la faz de la tierra no se detienen a verificar si Ben es humano, lo eliminan rápidamente por el color de su piel.

Todo el horror de la raza humana y de este séptimo círculo infernal se encarna en los últimos fotogramas de la película, que congelados exponen lo ruin que es el ser humano.

Película pesimista y de visión trágica, La Noche de Los Muertos Vivos no da pié para una luz de salvación. Sino que nos abofetea en la cara con su discurso de horror y barbarie, donde ningún lugar es mejor que otro en este infierno llamado Tierra.

Continuará...

domingo, agosto 07, 2005

Fatherland

Este jueves se estrenó en Chile "La Casa de las Dagas Voladoras" de Zhang Yimou, película que deseo ver con ansias debido al impacto que me causó "Héroe".
"Héroe" fue un filme que pasó sin pena gloria por mi país, salvo para los más fanáticos de la cultura asiática o para uno que otro gil que nos gusta el buen cine. No se trata sólo de una película que sigue las coreografías de "Matrix", como tan ridiculamente señaló Rita Cox, ni siquiera por el uso del color, sino que se trata de una obra que habla de la cinematografía y, me permito ir más allá, que habla de la comunicación como el rasgo más humano.
Vamos por partes.
El uso de los colores es obvio y representa el punto de vista de cada narrador, pero también hay un simbolismo en el rojo pasional, en el frío azul y en la pureza y verdad que oculta el blanco. En el fondo no es que cada color se haya utilizado por mero capricho sino que mediante su uso se quiere añadir un poco más de sinificado a cada versión de la historia. El rojo ya no es sólo pasión, sino también lo fantasiosa de la historia, es decir se nos dice previamente que esta versión de los hechos es una mentira, y así con las otras tonalidades.
Esto demuestra que hay un estudio de la cinematica más pura, de utilizar cada elemento a disposición para hacer una mejor historia, para construir mejor la narración, para entregar más contundentemente el mensaje. Se trata del cine mismo, "Héroe" es sobre el cine entonces, de cómo debe utilizar sus recursos para presentarnos a los personajes y sus acciones, es una película sobre el lenguaje cinematográfico.
Pero permitanme ir más allá, porque creo que "Héroe" trata sobre la comunicación en si misma, en cómo se utilizan las palabras y todo el metalenguaje para crear la realidad. Dependiendo de nuestra intensidad, de nuestro ritmo incluso del color que le pongamos a cada narración será la manera como nuestro interlocutor forme su propia realidad ante lo dicho y la posterior reacción que desencadenará.
En síntesis, es una película que pone en imágenes toda la teoría de Luhmann, nuestra realidad depende de la comunicación, donde juega un papel importante el emisor y también el receptor, en conjunto con el medio de comunicación.
De eso trata "Héroe", de ahí que sea tan importante la palabra PATRIA, porque a ella asociamos muchas cosas, especialmente importante debiera ser para nosotros los latinos que recién estamos conformando nuestra tierra.
Si he llegado a deducir todo esto a partir de una película que nadie pescó, imaginénse las ansias que tengo de ver "La Casa de las Dagas Voladoras" que ha tenido más bombos y platillos en mi país. Ojalá sea una digna sucesora de "Héroe".

viernes, agosto 05, 2005

Al principio fue el verbo...

Ciertamente, quienes me conocen se saben de memoria mi historia con Fernando Flores. Como una especie de epílogo tardío tengo que decir que lo conocí hace poco más de un mes y me decepcionó como persona. De todas maneras, me convertí en uno de los tantos pelotas que tienen un blog.
Me imagino que nadie, salvo mi círculo más cercano, leerá esta cosa.
Siempre he creído que las personas son intrísecamente incongruentes -no sé si es la palabra precisa-, es decir, dicen una cosa y hacen otra, o piensan en algo y hacen todo lo contrario. No se trata de honestidad, uno puede ser ciento por ciento honesto consigo mismo, pero eso no significa que vaya a hacer lo que tiene que hacer. Pues bien, yo soy el ejemplo vivo de esto: escupí contra los blogs y ahora estoy escribiendo uno.
Toda esta palabrería es para que no me pregunten por qué estoy publicando esto. Simplemente es algo que tenía que hacer.
Hay una película de M. Night Shyamalan llamada Unbreakable, por esas cosas raras del destino es una de sus obras más subvaloradas y, a mi juicio, es lejos la mejor. En ella hay un personaje interpretado por Samuel L. Jackson quien trata de buscar su lugar en el mundo. Por el otro lado, tenemos a Bruce Willis que se siente llamado a hacer algo importante, pero reprime ese llamado y, por lo mismo, le aqueja una gran tristeza -al respecto lean el poema spleen de Baudelaire-. Creo que uno está en este mundo no para buscar la verdad o el fin último de la existencia, sino que simplemente para hacer algo que permita que funcione el ran mecanismo del universo -vease el paralelo entre un reloj y cualquiera de sus piececillas-, el chiste está en que nosotros no sabemos cual es nuestro rol, porque nuestro reloj es muy grande, simplemente no somos capaces de entenderlo.
Bien, en parte escribo este blog porque pienso que en algo me ayuda para alcanzar ese objetivo. Lo único que espero que sea para mover las manecillas de las horas y no se trate del cagon secundero.
No prometo chistes, ni descubrimientos cientificos, ni resolver alguna cuestión filosófica, ni siquiera referirme a la actualidad, sólo escribir.
Quizás puede salir algo bueno después de todo.

50 Y 1 FILMES INELUDIBLES

Hay en el número 50 una connotación especial, casi cabalística, pero más allá de eso sólo se buscó un límite azaroso. Recuerdo en este momento un chiste de la niñez: “Las estrellas son SIN CUENTA”. Lo mismo sucede con el buen cine, uno está obligado a no crear una lista acotada, con una extensión limitada, ya que siempre se está añadiendo una nueva película.

Por eso elegí 50 y 1, porque implica la carencia de límites, hay además un símil con el universo que está siempre en expansión.

Podrían establecerse categorías, como mejor película, directores, actores, temáticas, afinidad con mi historia personal, entre otros. Pero este listado se rige por el azar de la razón, es decir según me fui acordando de cada una de ellas.

Excepto con una película, con la primera que es la que, a mi juicio, define el buen cine. Debiera agregar el apelativo “Fantástico”, pero Blade Runner supera esas categorizaciones superfluas, llenas de la pomposidad de los “pseudo intelectuales”.

Esta lista esta llena de auto-referencias, por eso no trata de ser “la lista de las mejores películas de todos los tiempos”, sino más bien una mención a aquellas que me han ido formando como observador de cine; muchas de ellas están sobre calificadas, otras son de una calidad muy incierta, la mayoría está sujeta a la factibilidad de poder verlas en mi país (Chile), y todas están directamente conectadas con lo que yo entiendo como obra cinematográfica: la unión de imagen, movimiento y sonido, siempre experimentado con la cinemática, persistentemente examinando la subsistencia del ser humano.

Sin más dilaciones, ni justificaciones, acá va mi lista de imprescindibles:

1. Blade Runner
2. la máscara de la muerte roja
3. la leyenda del jinete sin cabeza
4. el protegido
5. profondo rosso
6. el festin desnudo
7. los siete samuráis
8. m
9. el proyecto de la bruja de blair
10. furyo
11. akira
12. night of dead
13. tan lejos, tan cerca
14. last man standing
15. prince of darkness
16. ghost in the shell
17. requiem for a dream
18 crash
19. a nightmare before christmas
20. el padrino
21. vincent
22. pi
23. el ángel exterminador
24. black sabath
25. encuentros cercanos del tercer tipo
26. ed wood
27. 2001
28. taxi driver
29. pulp fiction
30. doctor strangelove
31. murder by death
32. eyes wide shut
33. full metal jacket
34. érase una vez en méxico
35. el jinete pálido
36. los imperdonables
37. la danza de los vampiros
38. el silencio de los corderos
39. psicosis
40. los pájaros
41. alien
42. black hawk down
43. batman
44. en busca de ricardo 3°
45. el cubo
46. suban el volumen
47. seven
48. the x-ray eyes man
49. suspiria
50. entrevista con el vampiro
51. contacto